Una parcela.
Múltiples capas de verdad.
Óptico, radar, precipitación, suelo, topografía y clima histórico se combinan sin ocultar la procedencia de cada señal.
Convertimos satélite, radar, clima, suelo y modelos de cultivo en evidencia auditable para decidir mejor sobre crédito agrícola, seguros, agua y productividad.
El dato informa. La institución decide. Cada señal conserva su trazabilidad.
El agro no necesita otra caja negra. Necesita una capa de inteligencia que muestre qué observa, cómo interpreta y hasta dónde puede afirmar.
Óptico, radar, precipitación, suelo, topografía y clima histórico se combinan sin ocultar la procedencia de cada señal.
Pruebas automáticas protegen el flujo de datos reales de punta a punta y reducen el riesgo de entregar una señal rota.
TLÁLOC entrega un insumo auditable. El banco, la aseguradora o el especialista conserva la decisión final.
Fotos confirmadas, cosechas y resultados reales permiten calibrar cada motor con cada nueva temporada.
Parcelas pequeñas, nubosidad persistente y datos fragmentados no son excepciones: son el contexto de diseño.
Cada motor resuelve una pregunta distinta. Juntos forman una infraestructura común para observar, modelar y traducir el riesgo.
La ventaja no es acceder a un satélite. Es orquestar evidencia heterogénea, conservar su linaje y devolverla en el formato que una institución puede usar.
Cinco motores especializados trabajan sobre una arquitectura común de datos, control de calidad y trazabilidad.
API, tablero o reporte ejecutivo: la salida se adapta al flujo real del socio, sin exigir reemplazar sus sistemas.
Monitoreo por parcela y score agroclimático auditable para complementar la evaluación del banco.
Lluvia, humedad y rendimiento histórico para diseñar índices y estudiar el riesgo de base.
Cribado satelital para reducir candidatos y enfocar la validación geofísica donde más aporta.
Modelos de rendimiento, humedad y sanidad para cooperativas, agroindustria y redes de proveedores.
El sistema procesa datos reales y funciona de punta a punta. La siguiente frontera es generar resultados operativos con socios: cosecha, repago, póliza y perforación verificados.
La honestidad técnica no reduce el producto. Lo hace utilizable por instituciones que necesitan explicar sus decisiones.
TRL = Technology Readiness Level. Niveles evaluados sobre la evidencia técnica disponible al 7 de agosto de 2026. Un piloto operativo es el paso diseñado para avanzar esta validación.
Empecemos con un piloto pequeño, medible y honesto que convierta datos reales en evidencia de negocio para tu institución.
No. TLÁLOC entrega evidencia y señales auditables. La institución conserva la política, el criterio y la decisión final.
Sí. El flujo de ingeniería procesa datos satelitales, climáticos y geoespaciales reales de punta a punta. Lo que todavía debe construirse con socios es la validación contra resultados operativos reales.
No. Xibalbá prioriza zonas de potencial y reduce el universo de búsqueda. La presencia de agua debe confirmarse mediante estudio geofísico y, finalmente, perforación.
Según el flujo del socio: tablero, reporte ejecutivo, paquete de datos o API. El piloto define cultivo, zona, parcelas, resultado a medir y formato de entrega.
Seleccionar un problema concreto y un conjunto acotado de parcelas para diseñar una prueba con criterios de éxito verificables.